Camboya: gente feliz con una aterradora historia.


«GENTE FELIZ CON UNA ATERRADORA HISTORIA»

Allá por 2016, mi paso por tierras camboyanas me dejaron buen sabor de boca, el motivo: su amable y humilde pueblo. Pero, recapitulemos, detrás se encuentra una triste historia que poca gente conoce.

 

 

EL ENCUENTRO

Con varios kilómetros pedaleados durante horas en mi visita por los Templos de Angkor, por arte de magia y sin saber por qué, el cielo se oscureció sobre mi cabeza. Cubierto con un simple chubasquero que únicamente me cubría mitad de cuerpo y sin poder ver más horizonte que un par de metros por la intensa lluvia retome el camino al alojamiento. Siete kilómetros era lo que me separaba –que no eran muchos-, pero que mientras pedaleaba y los ‘tuk-tuk’ me adelantaban llenándome de barro, el recorrido parecía interminable.

Uno de los adelantamientos fue un joven montado en un ciclomotor remolcando un pequeño carro ‘casero’ donde portaba unos seis cerditos. ¡Ey!, le exclamé con un amable tono de voz mientras me adelantaba, pensando que el joven podría sacarme del apuro mientras le indicaba si podía remolcarme. Una simple sonrisa precedida de un asentimiento con la cabeza fue lo mejor que me pasó aquel día; lo que pensaba que sería eterno, se hizo corto.
A pocos metros del desvío el chico se detuvo. Era nuestra despedida, no antes sin querer agradecérselo dándole un billete de cinco dólares. Por más que insistí, el chico rechazó en reiteradas ocasiones el dinero con aquella sonrisa que aún perdura en mi memoria.
¿Por qué?, ¿Por qué no aceptó el billete? me seguía preguntando al llegar al alojamiento.

 

 

POL POT: EL GENOCIDA PARANOICO.

Más de dos millones de personas asesinadas – es la cifra que será recordada en la historia de Camboya entre 1975 y 1979 -.

Terminada la Guerra de Vietnam (1958 – 1975), Pol Pot conquista el poder en Camboya en 1975. Llevó a cabo una drástica política de reubicación de la población de los principales centros urbanos hacia el campo como una medida determinante hacia el tipo de comunismo que deseaba implantar. Los medios empleados incluyeron el exterminio de los intelectuales y otros “enemigos burgueses“. La aniquilación era tan radical que te mataban por cualquier cosa, si tenías aparatos en los dientes, si sabías idiomas, si tenías estudios, llevabas gafas, según cómo vestías o si habías trabajado en una oficina…cualquier excusa era buena para detenerte y llevarte a un campo de concentración. Lo más fuerte de todo, es que cuando eras escogido, buscaban a toda tu familia y la aniquilaban para que no hubieran actos de venganza. El resultado de ello fue la desaparición de un tercio de la población.

 

 

S-21: LA PRISION SECRETA

Tuol Sleng, nombre en clave ‘S-21’. Anteriormente una escuela, la cárcel secreta S-21 pasó a ser un cruel centro de interrogatorios.
«La Organización nunca detiene a nadie que no sea culpable. ¡Confiesa tu delito!», chillaban a los prisioneros durante las largas sesiones de tortura mientras les prohibían a la vez gritar. La mayoría se rendían exhaustos del sistema de tortura (golpes, electroshock o ahogamiento bajo el agua, todo para que confesasen su traición a la revolución roja). Aquí nadie era inocente; no para el paranoico Pol Pot que pensaba que todos conspiraban contra su régimen.
Daba igual cual fuera la acusación –ser agente de la CIA, la KGB o confabular para boicotear las infraestructuras o los arsenales revolucionaros–, al final casi todos confesaban ensangrentados. La muerte era la única vía de escape, pero ese premio sólo se lograba después de confesar la traición al régimen.

 

 

KERRY HAMILL: LA CURIOSA HISTORIA DEL CORONEL KENTUCKY ‘KFC’

Kerry Hamill, un joven de nacionalidad neozelandesa se encontraba junto con su amigo John Dewhirst realizando el sueño de su vida: dando la vuelta al mundo en barco. Pero pronto aquel sueño se trunco cuando fueron apresados por los Jemeres Rojos.

John fue rápidamente ejecutado, pero Kerry fue trasladado a la prisión S-21.
En el acto de interrogatorio, Kerry fue brutalmente torturado negando ser un conspirador. Al borde de la muerte y como último recurso, se burló con cierto humor de los guardias alegando ser su superior en la CIA el Coronel Sanders de Kentucky «Pollo Frito» – KFC- dándole su número de teléfono como agente de la CIA. Finalmente fue ejecutado.

 

 

‘EL PUEBLO QUE NO CONOCE SU HISTORIA, ESTA CONDENADO A REPETIRLA’

Por un momento tuve un «flashback». Recordé al humilde y siempre sonriente chico que me ayudó con su motocicleta. Recordé a camboyanos siempre dispuestos a ayudarte aun sin tener nada. Y recordé su reciente y triste historia.

La felicidad en un momento dado es relativa a ese momento y depende de los hechos más recientes. Décadas después, Camboya recobró la Paz.

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